“El alma humana tiene necesidad de verdad y libertad de expresión” Simone Weil

"Ni cogeré las flores, ni temeré las fieras” Juan de Yepes

Mujeres comprometidas

Mujeres comprometidas


Ambas lo son, Ghislaine Lanctôt, militante por la verdad que denuncia las iniquidades de la medicina alopática y Alish, militante por la verdad que da la da a conocer a través de sus vídeos y entrevistas.
Aún estando en desacuerdo con una parte de las opiniones de Ghis, me parece interesante el trabajo.









La mafia Médica (1994) es el libro que le costó a la doctora Ghislaine Lanctôt, ahora GHIS, su expulsión del colegio de médicos en Canadá y la retirada de su licencia para ejercer la medicina. Se trata probablemente de la denuncia publicada más completa, integral, explícita y clara del papel que juega a nivel mundial el complejo formado por el sistema sanitario y la industria farmacéutica. Pasados ya 18 años, después de varias amenazas y de haber estado en la cárcel, sigue activa y publicando en contra del negocio de la Medicina, del sistema establecido y a favor de lo que ella llama muerte civil: cuando dejamos de reconocer las autoridades externas para someternos a la única autoridad que existe: la de uno mismo. Ahora vive sin cargos públicos ni títulos académicos, sin propiedades, sin pagar impuestos, sin carnets, sin documentación, sin tarjetas… libre.
He tenido el honor de poder entrevistarla en Quebec (Canadá), de dónde por ahora no puede salir al prescindir también de documentos personales, como el pasaporte. Con ella repasamos su historia y hablamos de temas tan actuales como de la inexistencia de la deuda de los países; de cómo las elecciones (¿democráticas?) son grandes falsas en las que unos cuantos borregos eligen a los pastores que los van a llevar al matadero; de que el SIDA no existe como enfermedad o que el cancer no es ya ningún misterio, sino una enfermedad que se puede curar muy bien, pero cuyos tratamientos están prohibidos.

2 comentarios:

  1. Muy interesante, tiene muchas cosas que comparto, como la necesidad de reconocer nuestra autoridad interior. Si bien creo que al final, en mi opinión, degenerá en una especie de nueva religión8criticando las tradicionales) que ni ella misma es capaz de explicar, que si encarnaciones, que si inmortalidad...

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  2. Sí, estoy de acuerdo contigo Alfredo, yo también discrepo de Ghis en estos asuntos además de en su denuncia de la familia y en su concepción ciertamente religiosa del mundo, pero creo que el compromiso que asume en la denuncia de la medicina alopática es un ejemplo necesario.

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